Durante un evento en Argentina, la expresidenta brasileña, Dilma Roussef, externó su preocupación por el estado que guarda Lula da Silva, quien se encuentra detenido desde hace unas semanas.

“Temo por la vida de Lula, temo por la comida que ingiere y el agua que toma, temo porque impidieron que lo visite un médico”, expresó la exmandataria sudamericana.

Asimismo, Dilma señaló que lo ocurrido con el también expresidente fue un “golpe”, pues da Silva encabezaba las encuestas de cara a las próximas elecciones presidenciales, con un amplio margen.

En este sentido agregó que Lula es “la única persona en Brasil que está en condiciones de construir puentes, de impedir que el odio se convierta en violencia”, sin embargo es prácticamente imposible que pueda salir libre antes de cumplir su condena.

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